El proyecto Sin etiquetas nació a partir de las vivencias personales de los tres alumnos que lo impulsamos. A lo largo de nuestras vidas, cada uno ha tenido que enfrentarse a una o varias etiquetas, emocionales, físicas, sociales o psicológicas y sabemos de primera mano que una palabra, un apodo o una clasificación pueden causar un daño profundo.
Este proyecto no busca cambiar el mundo, sino empezar por algo más cercano, cambiar nuestro entorno, nuestro instituto, nuestra forma de mirar a los demás. Porque cuando se pone una etiqueta a alguien, no solo se ve afectada esa persona, sino también su familia, sus amistades y toda su comunidad.
Las canciones, con letras creadas íntegramente por los propios participantes y con apoyo de inteligencia artificial en la composición musical, forman parte esencial del proyecto. Cada una de ellas refleja experiencias reales y emociones auténticas de quienes participan, transformadas en música como forma de expresión, denuncia y esperanza. Temas como «Colores sin permiso», «Autoestima» y «¿Distintos?» abordan distintas realidades relacionadas con las etiquetas y sus consecuencias, invitando a la reflexión y a la empatía.
Queremos agradecer especialmente a la profesora de Lengua de primero, María Ángeles Perdones, ya que todo comenzó con un sencillo trabajo de clase: crear un rap. A partir de ahí, surgió la idea, creció el proyecto y tomó forma Sin etiquetas.
Nuestro objetivo es claro: generar conciencia, empatía y respeto, y demostrar que todos somos diferentes, pero todos somos personas.
